lunes, 7 de septiembre de 2009

Mirar antes de tirar la mochila

El otro día, estábamos escalando junto al mar y para evitar el riesgo de mojarnos con las olas decidimos salir por arriba. Me tocó a mí izar las mochilas desde arriba mientras los demás acababan la vía. Así una vez izadas las mochilas, tan sólo había que superar un par de repisas para salir al camino.

Y a eso me puse. Para ir adelantando, (que ya pasaba con mucho la hora de comer y hacía mucho calor) comienzo a subir las mochilas a la primera repisa y subo. Sin problema. A la hora de subir a la siguiente, subo primero mi mochila, y para dejar sitios para las otras, la empujo hacia atrás.

Y la lié.

La repisa por detrás no era tan plana como parecía, y tiene cierta inclinación hacia atrás... lo que hace que la mochila empiece a rodar y rodar... despeñándose unos 18 metros.

Por suerte cae por una zona en la que no hay nadie y que además está seca y es accesible.

Moraleja: "Mira antes, o la puedes liar".


Lagartija

3 comentarios:

  1. Una vez, al llegar agotado al pie de la pared después de haber andado casi una hora por nieve blanda hasta las rodillas, dejé la mochila en el suelo y me puse a mirar hacia arriba en busca de las fisuras que daban comienzo a la vía. A los 2 segundos volví atrás la mirada y la mochila ya no estaba: rodó cuesta abajo más de 200m, por una pendiente muy empinada. Tardé más de 20 minutos en bajar a por ella, encontrarla entre las zarzas y volver a subirla hasta donde me estaba esperando mi compañero. Mucho cuidadín..

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  2. No, el compañero no se dejaba empujar.. :DD.

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